27/8/08

El canoismo y mi ingles


Aviso a navegantes: en este teclado no existen los acentos

Ayer convenci al cientifico para ir en canoa por el lago, y cuando llegamos al embarcadero con nuestros chalecos salvavidas puestos, nos encontramos con que al personal de mantenimiento se le habia olvidado quitar los candados a las canoas. Entonces vimos un patin de pedales, de esos de Campoamor, pero que los pedales no se meten en el agua y no nos mojabamos los pies. Asi que alla nos fuimos pedaleando al centro del lago. Cambiamos canoismo por pedalismo y no estuvo mal.



Luego por la tade dimos un paseo por los alrededores y nos dimos cuenta de que efectivamente, el nombre de culomontain le viene al dedillo a este lugar




Hoy es nuestro ultimo dia y quiero mostraros el ingles que he aprendido (el unico necesario para estar en este sitio)

- My husband is in the conference
- I am not scientific
- I do not speak English
- I am not chemical

Como son muy competitivos hablan de trabajo hasta en los descansos, hay unos chinos que desayunan con el portatil en la mesa mirando graficos y formulas.
Las conversaciones entre ellos comienzan asi

  • My name is fulanito. Which is your name? At that you are employed and which is your group of investigation?

Y si no les interesa lo que haces o creen que eres un investigador de una universidad de 2 categoria, directamente te dicen: Oh in agreement, been charmed with of knowing yourself. Good-bye

Por eso cuando les digo que no soy cientifica me ignoran y me dejan en paz moviendome a mis anchas. Porque al principio me hablaban y me preguntaban cual era mi rama de la Electrochemistry y yo para divertirme les contestaba que: I am story teller. Como no tienen sentido del humor se quedaban con unas caras flipantes. Luego les aclaraba que My husband is in the conference y que We have been of vacations in the country.

Desde Blue Mountain Lake, Nueva York



Me escapo un momento del congreso para contar que, aquí en Blue Mountain Lake no hay mucho que hacer aparte del congreso. El horario es terrible (de las ocho de la mañana a las doce, y de las tres a las nueve, con un "lunch" a mediodia y una cena a las ¡seis! de la tarde), y hay demasiada información que asimilar para mí en muy poco tiempo. El centro de congresos está al borde del lago, en mitad de un bosque, y la verdad es que los pueblitos más cercanos (que están a diez-doce millas) son minúsculos. En uno llamado Indian Lake hay dos supermercados, una gasolinera, tres tiendas de recuerdos, un tipo que ha llenado su casa con baderas que piden que Dios bendiga a América y que se apoye a las tropas americanas en Irak, dos restaurantes y un cementerio a la entrada. Este es el pueblo más grande de los alrededores así que la vida social es, sencillamente, inexistente.




La gente es muy amable y, pese a mis reservas, parecen en general bastante simpáticos. Aunque hay una serie de cuestiones desconcertantes. Por ejemplo, aquí todo el mundo tiene canoa o hidroavión (¿es más barato un hidroavión que un coche?). Además, en los supermercardos te informan de que venden gusanos, lo cual me hizo dudar si preguntar a cuánto estaba el kilo de gusanos o bien si los vendían por piezas. Hemos intentado echar unas postales pero aquí todo cierra a las cinco de la tarde (excepto los bares, supongo). Y además están muy orgullosos de sus muebles de madera que, en general, son de talla XXXXL. El tiempo pasa despacio, sobre todo para Lunática, que está en plena cura de desintoxicación de actividades diversas después de la semana en NY. Y es que el cambio ha sido muy brusco, esto de pasar del centro del mundo al culo del mundo en cuestión de horas desconcierta a cualquiera. Hay tranquilidad, es cierto, pero sin duda demasiada. De hecho no tenemos covertura de teléfono móvil y lo de internet es un milagro.
Creo que no confian en que mis colegas se queden al congreso en un sitio con más posibilidades ...
Lunática está leyendo El corazón helado, de Almundena Grandes. Ella es previsora y eligió un libro de mil páginas para pasar estos días de congreso.