23/8/08

Último día en NY

Hoy es el ultimo día en NY, mañana salimos para culomontain. El cientifico ha pedido un GPS en el coche, ya veremos como nos va conduciendo por los EEUU.
Hoy hemos ido a lower Manhattan que es la zona del world trade center, hemos estado en Century 21 y hemos hecho unas ultimas compras. Yo mehe comprado un pantalon de chandal Nike por 2,20$, pero no todo es así, esto ha sido la excepción. Lo aviso porque dudo mucho que me vuelva a pasar. Aunque todo está uy barato ahí. Luego en la zona Calvin Klein me he hecho con un fondo de armario gamouroso para este invierno. También hemos comprado algún regalito y luego andando a Chinatowm de nuevo un palizón de caminata, aunque ya sabíamos dónde íbamos, así que me he acercado a una china con walkietalkie y he comprobado que nadie nos miraba y le he dicho con dismulo janbagspradaguchi, y haciendo un gesto para que le siguiéramos ha echado a andar. En una calle lateral sin tiendas, hemos entrado por una puerta rara a un local maloliente, hemos bajado a un sótano, enorme y laberíntico, lleno de hierros y persianas viejas, ventiladores antiguos llenos de polvo, una especie de archivador de cajones como de los años 40 que ocupaba una pared entera, dos musulmanes en el suelo rezando sobre la alfombra a los que casi pisamos y al final un pasillo con puertas de las que salían voces. Hemos entrado en la última y allí estaban nuestros bolsos (es decir, los vuestros).
Al salir la china ha asomado la cabeza (suponemos para comprobar que no estaba la poli) y ha dicho OK y nos hemos ido.
El caso es que nada más salir había aparcado un coche patrulla con un poli dentro. Creemos que todo es un paripé para el turista, porque con que un poli se ponga una mochila y se cuelgue una cámara de fotos, le ofrecen todo tipo de falsificaciones y les pillan fijo.
Aunque cabe la posibilidad de que se escondan de la mafia supongo, o tal vez los dueños de prada, gucci, vuiton, chanel, valentino, rolex, y todas las marcas, tengan pistoleros a sueldo que maten a los chinos falsificadores, les peguen palizas o incendien sus tiendas.

Mercadillos callejeros de todo lo que se puede comprar y vender


Todo lo moderno que podré ser


La modernidad es un concepto relativo, y está muy influenciado por dónde se encuentre uno. Para comprobar esto, basta con ver a la gente que tienes a tu alrededor. Esta tarde, en Union Square, nos hemos sentado completamente hechos polvo tras muchas horas de paseo y hemos visto gente terriblemente moderna. Además, el tipo de modernez varía mucho de barrio en barrio.
En la zona de nuestro hotel lo que se lleva es el super lujo y lo que este conlleva (marcas, una actitud de extraña superioridad). En la quinta avenida, lo moderno es subir al segundo piso de Tiffany's y hacer creer a todo el mundo que te mueves entre los diamantes como lo harías en tu casa vestida con un pijama horroroso pero comodísimo.
En el Village, todo es moderno, los bares, los restaurantes, las tiendas, la gente con la que te cruzas, y todo tiene un color que dificilmente se ve fuera de aquí, es como si esto fuera lo normal y todo el mundo aceptara que es así.
En Chinatown, lo moderno es una muchacha que parece sacada de otro planeta (distinto al mio) y que pide un café de colorines en un Starbucks mientras yo me aferro a mi cafe con leche (cafe latte, creo que lo llaman) con obstinación.
Cada barrio define un tipo de gente, una forma de mirar a los demás y una especie de luz que tiñe todo.
Por cierto, moderneces aparte, aquí ya se insinua el otoño en una luz que parece de septiembre.

Village y Chelsea



Esta tarde hemos paseado por el Village y Chelsea, para que os hagais una idea, es el barrio donde vivían los personajes de Friends. Hemos terminado en la plaza Union Square, en donde había mucha gente por la hierba y un mercadillo de comida de todas las partes del mundo.
El científico iba buscando una tienda de Fantasía y Ciencia Ficción de la que había oído hablar y hemos visto una que se llamaba Fantasy World, hemos entrado pensado que era la que buscábamos mirando las estanterías nos hemos dado cuenta de que era una tienda de todo tipo de objetos sexuales, lencería, látigos, cuero y encajes y otros objetos que no vamos a explicar. En la foto no se ve bien el escaparate, pero era de lo más moderado comparado con lo que había dentro.
Luego poco a poco fijándonos en la gente que encontrábamos por la calle y las banderas arcoiris, hemos caído en que estábamos en el barrio gay de NY, de hecho en una plaza había un monumento a la dignidad gay, y en la misma plaza casi compartiendo pedestal estaba la estatua de un general de la guerra de la independencia de los EEUU

Elli´s Island y el museo de la inmigración

El museo de la inmigración de NY está en la Isla de Ellis, situada a 3 millas de Manhattan, aquí desembarcaban los europeos que venían en barco, para saber más sobre el tema el científico pacífico recomienda ver Titanic y Nuevo Mundo, y la muá (es decir la lunática) recomienda leer Emigrantes de Shan Taun y Ragtime de E.L. Doctorow.
El museo está en el edificio en el que los inmigrantes pasaban los controles legales, de salud, se organizaban, les daban los papeles y se reagrupaban las familias. Tal y como lo presentan es super buen rollero con los extranjeros, y da la sensación de que USA es tremendamente acogedora y receptora de inmigrantes. Pero los tiempos cambian...
Algunas fotos del museo:


Los pasaportes




Gente por la calle

Aunque hay un servicio de limpieza muy eficiente y las calles están limpias, la ciudad acumula roña de por lo menos 100 años

Puestos de frutas por Chinatowm


Cualquier sitio es bueno para practicas judo o lo que sea que hacían estos tíos


Battery Park, nos amenizó la espera del Ferry para Elli´s Island

Juegan a las cartas en el parque, aquí los parques tienen mucha vida a cualquier hora

Bailes callejeros



Gente de Chinatowm

Algunas cosas que vimos ayer paseando por el barrio Chino


Un vendedor ambulante con su pistola de pompas


Hombre anuncio


Zapatero chino, te acercas te dice lo que vale arreglarte el zapato y luego hay que regatear

Jugadores de Qui-jong en una plaza


Lectora empedernida