20/8/08

La llegada

Tras una espera de dos horas en el control de inmigración, conseguimos encontrar las maletas de pura chiripa, una estaba tirada al lado de una cinta de equipajes y la otra dando vueltas en otra cinta que había a 30 metros de la primera maleta. Suponemos varias cosas:
  • Que una persona cogió una maleta nuestra por error y cuando salía de la zona de equipajes se dió cuenta que no era suya y la arrojó al suelo.
  • Que todas energías y los presupuestos en los aeropuertos americanos estén en los controles de inmigración, seguridad, aparatos de detección de terroristas y registros variados a los turistas y no les quede dinero para gestionar los equipajes y piensen que la unica misión de un aeropuerto es controlar quien entra en su país, sin entrar en detalles intrascendentes sobre equipajes.
  • Que seamos unos frikis exigentes y tiquismiquis
Una vez conseguido el equipaje tuvimos que hacer una cola de media hora para el taxi, acosados por taxistas hispanos piratas sin licencia que nos ofrecían llevarnos, y de vez en cuando uno decía POLI POLI y salían corriendo todos.
Llegamos al hotel en un taxi conducido por un indio barbudo con turbante que yo en mi ignorancia confundí con un talibán, todo el trayecto escuchamos arengas o salmos en un idioma extraño. Menos mal que el científico pacífico controla el idioma, porque yo solo he aprendido a decir, "No, thanks. I´m just looking" y "Ho much" y "Where is the toilet".
El hotel lo dejaré para otro post.

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